A finales de los
70, ¡ya ha llovido!, a “unos cuantos” españolitos adolescentes en aquellos
tiempos de la llamada transición democrática, en vez de sentirnos atraídos por
los Pecos, el heavy metal, el punk, el “lolailo” o “la fiebre del Sábado noche”,
nos picó muy fuerte el gusanillo de lucir con orgullo (y riesgo) brillantina en
las cabezas rebosantes de copiosas cabelleras, cazadoras de cuero negro y
chulería en cuerpo y alma, porque para treintañeros y cuarentones el Rock &
Roll, para bien o para mal, habría vuelto en España (y en todo el mundo), o
todo era fruto de la moda hortera-travoltera, pero para aquellos jovenzuelos
era algo tan nuevo como tan impresionantemente atractivo, tanto que a muchos
nos marcó de una manera que todavía hoy, 40 años después, y a pesar de todo, no
se nos ha pasado la “tontería” que madres, padres, novi@s, profesores y demás
estaban seguros y deseosos de que terminase, y, mejor, más temprano que tarde.
Y, pese a modas,
movidas madrileñas etc, (casi) lo mismo les siguió sucediendo a una parte de la
juventud de nuestro país a lo largo de los años 80, los 90, etc., aunque, eso
sí, a más de uno y de dos “rockabilis”, con más o menos enormes tupés, sí que, un
tiempo después, se les pasó la (maravillosa) tontería en esta España tan llena
de tópicos, prejuicios, ignorancia, etc. Lo cual otorga más mérito, si cabe, a
quienes han querido y sabido resistir, y no se han cansado de enarbolar con
pasión y orgullo la bandera del Rock & Roll, tras cumplir los 30, los 40,
los 50, queriendo montar o acudir a “saraos” rockanroleros, o deseando poder
tocar y cantar Rock & Roll, y habiendo tenido que enfrentarse a menudo, según
dónde, con trabas de casi todo tipo, más dañinas que aquellas viejas y
peliculeras peleas, en calles y bares, con “bandas rivales”.
Afortunadamente
el Rock And Roll pre-tribus urbanas en España estaba mucho mejor visto en
general. El rey, Elvis Presley, había muerto recientemente, y Jerry Lee Lewis,
Chuck Berry, Bill Haley, Little Richard y otros grandes habían vuelto por sus
fueros a lo largo de los años 70, gracias a y para gloria del Rock & Roll
Revival, y todavía habían tenido mucho que aportar (en el mundo “civilizado”)
en festivales, documentales, y bandas sonoras de importantes películas como
America Graffiti o American Hot Wax, a las que se unirían, entre otras, cintas
de culto como The Wanderers o Quadrophenia, y por supuesto la fiebre de Grease,
a finales de la discotequera década.
Y también estaba
la radio, y la televisión (¡nada menos!), en España con dos canales (y en muchos
sitios sólo uno, y en blanco y negro). Y emtoces apareció APLAUSO, el programa
de TVE de los sábados por la tarde, con un par de horas que cundían “a tope”. Y
así, muchos supimos de la existencia de artistas y grupos de los que
directamente nos enamoraríamos, y nos marcarían como “teenagers” o de por vida.
Además de la música de los grandes clásicos o pioneros, como Elvis, empezamos a
descubrir, gracias a ese programa, y pocos más, a otros artistas como Sleepy
LaBeef (asiduo en nuestro país) y a gente joven, de distintos países, en sus
momentos más álgidos, como Shakin’ Stevens, Robert Gordon, Crazy Cavan &
The Rhytm Rockers, Matchbox, Jets, Alligators, Darts, Rocky Sharpe & The
Replays o … The Boppers. También había algunos rockeros hispanos, como Moris, a
los que poco después, sucederían, digamos, Los Rebeldes etc. etc.
Fue en Abril de
1980 cuando una buena tarde de sábado, un servidor, junto a ciertos viejos
compañeros de fatigas, en el salmantino internado de los Escolapios, o en algun
barucho de enfrente, estabamos viendo Aplauso, esperando deseosos y necesitados
de una nueva e inolvidable aparición
estelar de nuestros idolatrados Rocky Sharpe y los Replays, y otros
rockanroleros cantantes que ya habían pasado por el programa, o al menos ver
bailar Rock and Roll a algunas de las parejas de Jose Luis Fraderas en su
sección “la juventud baila”, cuando de repente … aparecieron ellos, aquellos
cuatro suecos con su juventud, sus trajes inmaculados, sus tupés perfectos y su
Rock & Roll grandioso, interpretando dos canciones, dos temazos, que
instantáneamente se convertirían en himnos para, entre otros muchos, quien
escribe, fueron “Tick Tock” y “Rock ‘n’ Roll Is Good For The Soul”.
48 horas después,
aún completamente maravillados, fui con mis amigos Luciano, Meso y Encabo, a
una tienda de (o con) discos (que como todas las demás ya no existe), creo que
fue Battaner, preguntando por “los Woppers o algo así”, el nombre (más del
gusto del Burger King) no era exactamente ése (bromas no faltaron después al
respecto), pero por 20 duros (100 estimables pesetas) pudimos hacernos con el
Single “Tick Tock” / “Angela”, que escuchamos, cómo pudimos, hasta la saciedad,
y que dio paso muy pronto a la compra (en la tienda de discos Summa) del LP del
que se habían extraído ambas canciones, a la sazón el segundo del grupo, el
legendario Keep On Boppin’, de 1979, publicado en España con 2 portadas
diferentes, y como pudimos escoger, elegí la que no era como la del Single, y que,
con el tiempo, resultó ser la más rara y buscada. Y también, poco antes o
después, me compré (por otras 700 ptas) su primer LP (Number One, de 1978).
Meses después, ya en 1981, nos haríamos con el tercer álbum (Fan-Pix de 1980),
en la tienda Tris … y más tarde llegaría el último de sus LPs publicados en
España (News, de 1982).
Y en aquellos
tiempos de rabiosa juventud y de escuchar una y otra vez las canciones de los
primeros discos de los Boppers (y un puñado de LPs de otros queridos artistas),
de querer ser como ellos, de soñar con los años 50, etc. también en una gramola
de algún bar, pudimos escuchar el “Tick Tock” en español, así como en nuestro
idioma “Penas Del Corazón” (“Heartaches”) y “Más, Dame Más Amor” (“I’m In Love
All Over Again”), procedentes de Singles que tardarían varios lustros en llegar
a mi poder, aunque alguna de ellas sí fui pillando en la radio o en alguna
recopilación de varios artistas de la RCA (con Rocío Jurado, Village People, y
compañía).
Aquellas
sensaciones de sentirse rocker, de desear rockanrolear, de saberse diferentes a
la mayoría, de ansias por el pandilleo juvenil, de querer cantar Doo-Wop todo
el tiempo fueron maravillosas, mientras estuvimos juntos los cuatro, “The
Fifties’ Rockers” (de Salamanca), y son algo que, aunque me cueste tanto
explicar como quisiera, a la vez fácilmente entendible por quienes sabéis de lo
que hablo, porque experimentasteis intensamente lo mismo, y muchos, ahora ya
“veteranos”, lo vivistéis a la vez, en aquellos primeros 80, en distintas
localidades más o menos grandes, con mayor o menor compañía de amigos, que
pueden dar fe de que así fue, y muy posiblemente sin que faltara más de una y
de dos canciones o discos de los Boppers.
En aquella visita
a España, en 1980, los Boppers no sólo aparecieron en la televisión (Aplauso),
también en algunas revistas, en la radio, de lo que existe constancia
fotográfica, al menos sé que hay fotografías con las “chicas de la Inter” (Ana
Rosa Quintana y compañía) tomadas en su visita a Radio Intercontinental. Y sobre
todo actuaron en directo, en Madrid, en la sala Consulado, me parece que fue un
Domingo por la mañana, foto de ello hay en la contraportada de su LP “semi-recopilatorio”
Special Selection, de 1981, donde aparecen ataviados con sus trajes negros con
los que aparecieron en TVE. De esto pueden dar cuenta los afortunados que
estuvieron allí, entre quienes se encontraba, nada menos que un joven Javi
Faraón, quien pronto tendrá a los Boppers más cerca todavía.
En dicha
contraportada y en dicho disco, además de las canciones en español, de algunas
en directo, caras B de Singles, etc. hay una en japonés (su versión de Ángela),
y alguna foto en Japón, puesto que en ese país los Boppers se convirtieron en
una auténtica sensación rockanrolera, y allí, en una de sus visitas en aquel
entonces, en 1981, grabaron un disco en directo (Live ‘n’ Roll) publicado en
1982.
Pasaron los años,
los 18, los 20, los 22 nos hicieron mayores (¡je!), pero el Rock & Roll,
como cantaban mis queridos Danny & The Juniors o mis adorados Sha Na Na,
estaba aquí para quedarse. Nuevos amigos, sucesivos rockanroler@s, otras
pandillas, que me rejuvenecían, ilusiones siempre ligadas al Rock & Roll,
al Doo-Wop, al Rockabilly, y a mis grupos de cabecera, entre quienes ¡cómo no!
siempre estuvieron The Boppers, que yo iba dando a conocer a las continuas
generaciones o promociones de Rockers, y ellas y ellos supieron apreciar su
música. Pero … ¿qué había sido del grupo?, ¿qué había pasado con los Boppers
después de aquel último LP publicado en España en el 82?
Un amigo tenía unos
tíos en Suecia, la amiga de un amiga se echó un novio sueco, en fin, de alguna
manera tendríamos que acabar sabiendo si los Boppers tenían más discos, además
de los conocidos, entre los que se encontraba -en mi poder- un quinto: Black
Label (de 1983) que pude conseguir en un viaje de estudios a Brighton (U.K.) en
el verano de 1984, no porque me lo encontrase en alguna de las muchas tiendas
de discos que había, sino porque se lo encargué a un sueco (alto y rubio) que
conocí allí, y que se fue “un fin de semana” a su tierra, y, para mi alegría,
volvió con ese LP, pero también me dijo que había visto otro (que no era
ninguno de los cuatro que yo le había dicho que tenía), y que desgraciadamente
no compró. No me costó barato, y me hice un poco “el sueco” a la hora de pagarle
al sueco, pero lo hice, porque, aparte de que no podía ser de otra manera, él,
muy nórdico y muy listo, ya se encargaba de recordármelo. Ese otro LP que había
visto en su país debió ser High Fidelity (1983) cuyas canciones (fabulosas
versiones) no pude conocer y disfrutar hasta el nuevo siglo.
En 1991, en
tiempos (inolvidables) de los Rockámbulos (Antonio, Mariano, Manolas etc.) y de
Capri, Pablo, Leo, Sonia, Blanca, Natalia, Mercedes, etc. en un viaje, de 20 km,
que hicimos a Alba de Tormes, nos encontramos con unos rockers, creo que madrileños,
que estaban allí de acampada veraniega o algo así, y en un intercambio de
cintas de cassette nos pudimos hacer con una donde estaba grabado gran parte de
un disco de los Boppers que no conocíamos, era en directo, concretamente resultó
ser el Live ‘n’ Roll, que he mencionado antes, y que se grabó en un concierto
de 1981 en Japón.
En el 95 o 96 mi
buen amigo Pedro (el “Melancholic Peter”) de Valladolid (actualmente en Zaragoza),
que estaba estudiando aquí, me pasó unos recortes que le habían dado, un par de
pequeñas fotos en blanco y negro de los Boppers, que años más tarde supe que
eran de la época del concierto del Unplugged Favourites (1992). Y así y
entonces fue cuando me enteré de que ya eran tres, de que Ville (para mi
pequeño gran disgusto) ya no estaba en el grupo.
A finales de los
90, a través de un anuncio en una publicación me puse en contacto con los
Doo-Wop Brothers (Juan y Sebas Marcé) de Mallorca, lo cual fue una gran suerte
y todo un hito para ambas partes. Entre las cosas que conseguí gracias a ellos
estaba una deliciosa cinta de vídeo, con pobre calidad de imagen, pero con
material de los Boppers sencillamente maravilloso.
Y así se acabó
otra década, y se termino también el siglo, y llegó otra época, la era de
Internet … ¿Y qué iba yo a hacer, antes que nada, con semejante invento? pues buscar
lo que más me interesaba: todo lo relacionado con mis grupos musicales favoritos.
En aquellos tiempos, de los que también ya ha llovido, a través del Napster, y
del libro de visitas de la web oficial de los Boppers yo, que pensaba que nadie
se acordaría de los ellos, ni mucho menos, di con dos personas clave, por
entonces, para lograr hacerme con el material de los Boppers (y muchos otros)
que no tenía, gracias a un formato llamado mp3, y a la tecnología en general
(por entonces muy lenta), hablo de mi querida amiga Desiree a.k.a. DooWopDesi
(de Holanda, que se trasladó a los U.S.A.) y del madrileño Rafa Montolíu, alias
Rafelvis (no confundir con RafaElvis), gracias a ellos, principalmente, la
maquinaria “Boppers a tutiplén” comenzó a funcionar a toda mecha, y así pude,
pudimos, disfrutar de todas las canciones de los Boppers que no conocía, entre
las que se encontraban todas las grabadas durante la década de los 90 (cuatro
LPs/CDs) más rarezas etc., y las del disco cantado en sueco (På Andra Sidan
Stan), que acababan de publicar entonces, en el 2000.
Enseguida hicieron
aparición en esta escena internáutica-boppera otros grandes fans y
coleccionistas de los Boppers: Jacobo Ferrer (de Gandía) también gran fan y
amigo de Tennessee, Benjamín Martinez (de Valencia) también gran fan de Rocky
Sharpe & The Replays, y Luis Miguel Rodríguez (de Asturias) gran fan del
Doo-Wop, como los demás. Y así, entre unos y otros, y la “inestimable
colaboración” de un par de importantes fans suecos, nos fuimos enterando de
muchas cosas, y consiguiendo e intercambiando material muy interesante de, entre
otros grupos, los Boppers, quienes en el 2002 celebraron su 25º aniversario, cuando,
además, se produjo una emotiva reunión televisiva de todos los Boppers
originales.
En Noviembre de 2003
llegó la terrible noticia del fallecimiento, a los 45 años, de uno de esos
legendarios Boppers, Bjorn ‘Ville’ Wallén (hermano pequeño de Ingmar) voz
solista (únicamente) en la mítica Tick Tock (también a dúo en Happy Days y
TV-Hop), y que había dejado el grupo en 1982, para ser sustituido por un viejo
amigo del grupo, Kenneth (Kenta) Björnlund, que, curiosamente, había sido el batería
en el primer concierto de los Boppers, antes de grabar su primer disco, y quien
sigue en el grupo en la actualidad, aunque en algunos de los discos no ha
participado. Fue un momento muy triste, recuerdo e-mails de Ramona, joven hija
de Ville, pidiéndome material donde apareciera su padre, o algunos de su otro
hermano, Kjell Wallén, quien, por cierto, junto a Ville, Lasse Westerberg (pianista
y 5º miembro de los Boppers en el primer LP) etc., con el paso del tiempo habían
formado un grupo llamado The Breakers, de
quienes existe un buen CD (titulado Complete So Far), realmente difícil de
encontrar.
Y llegó 2006, y si
repentina e inesperada había sido aquella fulgurante aparición en Aplauso, en la
primavera de 1980, que algún año después volvimos a ver (una vez) en un bar gracias
a que el dueño (uno de los escasos españoles con aparato de video antes del
Mundial ’82) la había grabado de la televisión, pues igual de sorprendente
llegó la noticia de que unos diez días después los Boppers, además de otros artistas
suecos, iban a actuar en España, concretamente en Fuengirola (Málaga), durante
la Feria Internacional de Los Pueblos, en la “caseta sueca”, así, como quien no
quiere la cosa. ¡¡No podía ser!!, ¿¿era verdad ??, ¿sería posible ir hasta
allí? Pues lo fue, el destino detuvo la espera de 26 años desde de que visitasen
Madrid y los descubriéramos en la tele, y para allá que nos fuimos mi viejo amigo
Luciano (Lucci DiMucci) y yo (9 horas de ida y 12 de vuelta en un destartalado
coche), y lo propio hicieron algunos de los grandes fans mencionados, y sus
familiares. Y también se unieron a la fiesta mis queridos amigos Roberto y
Amancio de Tennessee (grupo que al que tanto y tan bien les inspiraron los
Boppers), y que venían de actuar en Málaga.
Aquello,
lógicamente, fue todo un acontecimiento, y repleto de bonitas y curiosas anécdotas.
Los Boppers ya no eran veinteañeros, ni nosotros adolescentes, pero seguíamos
enamorados de su música, de todo lo que ellos supusieron. ¡Qué bien se lo
montan, y qué bien nos trataron los suecos y las suecas de la Costa del Sol en
la “Svenska Casetan”!, realmente flipaban unas y otros con nosotros (llegados
de sitios a muchos km. de distancia, “sólo” para ver a los Boppers), y con otros
rockanroleros de la zona, que se acercaron. Nos trataron de lujo, yo me lo pasé
de miedo, si leéis mi crónica de entonces, os hará sonreír un rato, hasta se me
ocurrió cambiarle la letra a la conocida sevillana “Algo Se Muere En El Alma
(cuando un amigo se va)”, parte de la cual decía “me gustan los Domingos de los
vikingos, y en femenino mucho más”. No sé si hoy, tal como está la cosa, me
denunciaría, por ello, alguna … asociación.
Y, además, fueron
dos días seguidos, dos actuaciones nocturnas, el Sábado 29 y el Domingo 30 de Abril
de 2006, afortunadamente grabadas en vídeo por Benny, incluidas las canciones
en que Jacobo (ya por entonces rebautizado por un servidor como Jacobopper) les
acompañó a la batería el segundo día, o cuando Mats, con su guitarra, se subió
sobre el piano, o cuando me estrechó la mano desde el escenario, o cuando bailé
con la sueca más simpática y la que peor sabía bailar. Por aquel entonces
llevaban en su repertorio la que es su cuarta canción cantada en español: “La
Bamba”. Después de los conciertos estuvimos “departiendo” con ellos y demás
personal hasta las tantas. Aparecimos en reportajes de revistas de la comunidad
sueca, en fotos, en crónicas de internet, que todavía pueden verse, etc.
En los escasos
días de “preparación” que tuvimos, yo había encargado chapas, llevado a
estampar camisetas, bordado cazadoras, y se me ocurrió regalarles a los tres
Boppers (Mats, Ingmar y Kenneth) sendos pares de castañuelas, cuya entrega fue
otro de los momentos entrañables y graciosos de esa segunda visita a nuestro
país de los Boppers, a quienes también les hice saber lo mucho que habían
significado siempre para un servidor. Fue algo tan inesperado como inolvidable.
También tuve ocasión de dar el pésame en persona a Ingmar Wallén por la pérdida
de su hermano Ville (Wild Little Willy), cosa que el ahora ex-corpulento Bopper,
de inconfundible voz, me agradeció emocionado. Semanas después de aquello Mats
(Matte Lagerwall), Mr. Bassman, dejó de teñirse el pelo, y desde entonces luce
canoso su eterno tupé. Meses después, en 2007, los Boppers celebraron su 30º
aniversario.
Peter Jezewski ya
hacía tiempo que no estaba en el grupo, así que no pude conocerlo en aquella
ocasión. Pero ¿lo conseguiría alguna vez? Pues sí, ¡mira tú por donde!, porque
gracias al fervor y el empeño de su gran fan, Jacobo F. de Gandía, su grupo
(The Woptones, que lo acompañaron en el escenario), sus hermanos, y a la buena y guapa de Laura Román, Peter J. actuó, y más
de una vez, en España, la primera, si recuerdo bien, fue en Manises (Valencia),
a mediados de 2010, que tristemente me perdí (como tantas cosas), y no pude
unirme, por ejemplo, a mis amigas Andone y Susana, que viajaron desde Pamplona;
y la segunda, que no me permití perderme, tuvo lugar en Gandía (Valencia), y
gratis, fue hace 6 años, el 7 de Enero de 2012, iba a haber sido meses antes,
pero aquella huelga “salvaje” de controladores aéreos nos dejó tirados a unos
cuantos, Peter inclusive, (de camino a aquel concierto). Un servidor iba a
viajar desde Madrid a Gandía con Rafa y Maite, y finalmente acudí junto a
Roberto y Milagros a lo que fue otro inolvidable acontecimiento lleno de
emotividad y Rock & Roll para todos, incluida gente llegada de Valencia
como Enrique, de Castellón como Lorenzo Millo, o desde más lejos, como Joan
Miquel de Barcelona o el grande, en todos los sentidos, Javier Paños, que viajó
con su familia desde Murcia. El concierto fue, como el primero, de nuevo
recogido en vídeo para la posteridad por Benjamín, y también hubo presencia de
castañuelas (regalo que, por cierto, tiene una explicación relacionada con el citado
disco en directo en Japón) y que entusiasmado me agradeció un Peter J. a quien antes
y después del concierto también, por fin, pude decirle en persona lo mucho que
le quiero, le admiro y le debo. Meses después volvió a España para una
actuación en el Screamin’ Festival, acompañado por los Woptones y por los Four
Candles. Espero y supongo que, más temprano que tarde, el bueno de Peter Jezewski
volverá a dejarse caer por aquí, ojalá sea, por ejemplo, en Madrid, os encantaría,
está en un momento muy dulce, ¡quién sabe!
Y llegó 2017, y
resulta que Sejo, ese hombre que con entusiasmo lidera a los Rockersaurios (ninguno
de los cuales, como un servidor, cumple ya los 50) en una visita de varios de
ellos a Salamanca, el pasado Octubre, con ocasión del Roll Out Garage, va
y me dice (confidencialmente): “Oye, que vamos a traer a los Boppers para
celebrar (por todo lo alto) nuestro 2º aniversario”, así que … ¡Los Boppers
regresan a España! Sí, sí, aquel grupo que, para mí y para muchos, fue el mejor
en combinar Rock And Roll y Doo-Wop. ¡Menudo sorpresón!, de lo más
agradable e inesperado, como en el 80, en el 2006 etc. Y la gran cita se
acerca.
Los Boppers, que
ya son toda una institución en su país, Suecia, donde se ha hecho hasta algún
musical dedicado a ellos, o cuentan con discípulos tan buenos como el grupo TT
Grace, están de aniversario, el nº 40, como igualmente lo está Peter Jezewski.
Cada cual, por su lado, lo comenzaron a celebrar, hace meses, el año pasado,
con conmemorativas publicaciones de nuevos discos. Asimismo no han parado de
actuar y de grabar a lo largo de todos estos años, unas canciones de sus muchos
discos serán más del agrado rockanrolero, otras menos. Peter, desde hace
algunos años está inmerso, junto a otros músicos y artistas, en el fantástico espectáculo
Be Bop A Luba.
Así que, a poder
ser, que nadie se pierda la tercera, y tal vez última, visita de los Boppers a
España, segunda a la capital. Tendrá lugar el sábado 14 de Abril de 2018 en la
madrileña sala Sol, donde también actuarán The Crockets. Hoy por hoy no es
fácil ni barato traer a nuesto país a un grupo así, aunque ellos sé que están
encantados de poder actuar de nuevo en España. Espero y deseo que sea todo un
éxito, el que los Rockersaurios y los Boppers se merecen.
Yo, si Dios
quiere, y nada lo impide (¡toca madera!) no me perderé la ocasión de volver a
tenerlos delante, de volver a verlos en concierto, y de intentar decirles, de
nuevo, lo mucho que me han acompañado durante décadas, en los buenos y en los
malos momentos. No será como si estuvieramos en la sala Consulado, o de público
en Aplauso, o en el show de Jerry Williams, el gran rockero sueco, donde los
jovencísimos Boppers comenzaron a aparecer en TV hace cuatro décadas, y gracias
al cual, y a acompañarle en sus conciertos, volvieron por sus fueros a
principios de los 90. Tampoco será como hace 10, 15 o 20 años, pero será AQUÍ y
será AHORA.
Y una gran fiesta
como ésta de los Rockersaurios, además de ser una excusa ideal para reunirse o
encontrarse con gente que vale la pena, o que sólo se conoce por facebook, y
con quienes quizás cantar “Who Put The Bomp” o echarse unos bailes, unas risas
o unos tragos en memoria de aquellos que ya, lamentablemente, no podrán
asistir, también servirá para hacer recordar, a quienes estén en tan histórica
cita, que el Rock And Roll que los Boppers y otros queridos e importantes
grupos revivieron, con pasión y talento, en una época concreta y especial, nos hizo
felices en nuesta juventud, y nos inició en un fascinante mundo, en el cual
fuimos forjando un camino que otros han pisado (e incluso algunos pisoteado) después,
y para que no olvidemos que la mejor forma de seguir siendo jóvenes es poder
dejarnos impresionar por las sublimes sensaciones que el Rock And Roll, que
nunca muere, aún puede causarnos, y también ayudarnos a rememorar.
Hace poco hice un
medley de casi 28 minutos con fragmentos de 93 canciones procedentes de 8 LPs
de Los Boppers de entre 1978 y 1983, un período mágico para algunos grupos y
bastantes rockanroleros. Lo titulé (haciendo honor al eterno grito de guerra de
los Boppes y de sus seguigores) KEEP ON BOP… BOP… BOP… BOPPIN’. Igualmente
están disponibles “popurris” de varios de sus últimos discos. No dejéis de
escucharlos y tampoco ver lo que hay de los Boppers, y de Peter J. en Youtube,
Spotify etc.
Y, para
concluir, y haciendo “un poco” de historia (oficial) …
Los
Boppers, unos jovenzuelos de barrio de Estocolmo, la capital sueca, antes de
ser un grupo muy considerado en su país, en toda Escandinavia, y también en el
ambiente rockanrolero de varios países europeos y americanos, además de su gran
consideración en Japón, y antes de llamarse así, actuaban en el metro y manejaron
ponerse nombres como Black Eye, Anaconda, Heavy Hospital, The Twisting Hippie
Killers o The Hell Rocking Mashed Potatoe Stampers en aquellos tiempos en que
se iniciaban en la música tras haber ido descubriendo en su adolescencia los
coches americanos y lo que sonaba en Estados Unidos, Inglaterra, Suecia etc,
cuando ellos nacieron y cuando fueron críos, o sea, a finales de los 50 y en
los primeros 60, así poco a poco, durante los años 70, fueron perfeccionando su
estilo y sus armonías vocales. y así pudieron llegar a dar su primer concierto
“oficial” como The Boppers, que tuvo lugar en Hässelby Strandbad Eve en 1977, y
a grabar su primer disco Number One en 1978, LP que termina, como solían y
suelen acabar sus conciertos (o como ocurría con los shows de Sha Na Na), con
su versión, en este caso a cappella de “Goodnight Sweetheart Goodnight”,
original de los Spaniels (1954), y disco en cuyas fotos vemos a 6 Boppers:
Ingmar Wallén (voz y guitarra) nacido en 195, Mats “Lillen” Lagerwall (voz -de bajo-
y guitarra), nacido en 1957 (que son los dos que aún permanecen en The
Boppers), Peter Jezewski (voz y bajo), también nacido en el 57, Ville Wallén
(batería y voz), hermano de Ingmar y nacido en 1958, Lasse “Lars” Westerberg
(piano y voz) nacido en 1959, y Michel Jezewski, hermano de Peter, y manager
del grupo, nacido en 1955. A partir del 79 se convirtieron en cuarteto, al
abandonar Lars el grupo (en 1980 publicó un disco tocando el piano titulado
Ensam), y dejar Michel Jezewski de aparecer en las fotos. En 1979, además del
EP Back To The Hop, apareció su segundo y carismático LP Keep On Boppin’, al
que seguirían Fan-Pix (1980), donde ya la presencia de composiciones propias es
profusa e importante, el anteriormente mencionado Special Selection (1981),
varios Singles y EPs japoneses y suecos, el LP Live ‘n’ Roll (1982, grabado en
concierto en Japón en el 81), News de 1982 (también conocido como Rock‘n’Roll
Music y Dancin’ To The Rock‘n’Roll Music) que parecía indicar una “madurez” o
cambio de rumbo, High Fidelity (titulado en Japón Oldies But Boppers) curiosa y
contrariamente es un disco sólo con versiones, y cuya fecha de publicación
baila entre el 82 y el 83; y después llegaría Black Label (del 83) ya sin
Ville. Y así acabó una época muy fecunda.
El
siguiente álbum del grupo titulado simplemente The Boppers no llegaría hasta
1991, tras varios recopilatorios, mixes y re-mixes, y no debe confundirse, por
cierto, con una recopilación de ese mismo año, y con ese mismo título (o
ausencia de él). Es la época en la que nacen lo que ahora son ya (otros)
clásicos de la discografía de The Boppers, canciones propias o versiones como
“Jeannie’s Coming Back”, “Kissing In The Moonlight”, “Heaven” o “Gonna Find My
Angel”, este disco también incluye una version nueva de una de las canciones
(Run To Your Love) que Peter había grabado en su disco en solitario, de 1988,
titulado Pop. Al año siguiente, el olímpico 1992, apareció el que sería el 2º
álbum en directo del grupo (y (pen)último publicado en vinilo) Unplugged
Favourites, grabado emulando el Comeback Special de Elvis en el 68, otra joya
bopperiana, que también se puede disfrutar en vídeo. En 1993 se publicó Tempted
disco que incluía más “nuevos clásicos” del grupo como son “Hold Me Now” o
“Some Get Lucky”. A partir de entonces Peter Jezewski (con un par de regresos
esporádicos y especiales) dejó el grupo, para empezar o continuar su carrera en
solitario (puesto que en 1988 ya había sacado un LP). Los CDs recopilatorios se
seguían sucediendo, y en 1996 se publicó el titulado The Very Best, que incluía
una canción nueva: su versión de “Mother In Law” (también disponible en
CD-Single). El siguiente álbum, ya sin Peter, es Back On Track, de 1997, cuarto
y último álbum del grupo en el decenio de los 90, y donde ya aparece, como
bajista, Surjo Benigh, que llevaba años colaborando con el grupo, y desde
entonces hasta ahora ha formado parte de los Boppers, intermitentemente, por
ejemplo en su visita a Fuengirola no estuvo.
El
siglo XXI comenzó con un nuevo disco, y un nuevo sustituto vocal de Peter
Jezewski, På Andra Sidan Stan es un CD grabado íntegramente en sueco, y donde
incluyeron una versión en su idioma materno de “Dancin’ To The Rock’n’Roll
Music” (Vild Och Vacker, Tuff Tuff), publicada originalmente en inglés en el LP
News, de 1982, y por aquel entonces versionada en español, como bastantes otras
canciones de los Boppers por los parleños Tennessee en sus inicios.
En 2002
se publicó el doble CD conmemoratvo del 25º aniversario, un recopilatorio,
remasterizado, con algunos temas nuevos y gran libreto, titulado 25 Years -
Still Boppin’ - The Definitive Remastered Collection.
En
2004 se celebró otro aniversario: el 50º cumpleaños del Rock & Roll y se
publicó un CD de varios artistas donde además de los Boppers, también aparecen
Peter Jezewski, Jerry Williams etc. Su título es Happy Birthday - 50 Years Of
Rock'n'Roll.
En
2005 los Boppers publican un CD-Single con tres canciones: “Surfin’ Bird” (en
la que Ingmar W, directamente “se desgañita” y más en directo), “I’ll Be
Satisfied”, y una nueva versión, más lenta, de “I’m In Love All Over Again”.
Para
la Navidad de 2006, los Boppers, que años atrás ya habían cantado “White
Christmas” en sueco (“Jag Drömmer Om En Jul Hemma”), y antes en inglés y a
cappella, publicaron su primer larga duración dedicado a la Navidad, un
fantástico CD titulado “Jingle Bell Rock”.
En
2007 llego el 30ª aniversario del grupo, y la publicación del álbum titulado
30, y que incluye el temazo “Blue Blue Moon”, versionado por vari@s cantantes
suecos.
En
2008 aparece, en CD y en DVD “30 Years'n Almost Grown”, otro disco en (potente)
directo, y cuya formación incluye, como en otras mucha ocasiones, a Mats Gaffa
Karlsson a los teclados. También se publica Pärlor, último CD enteramente
recopilatorio hasta la fecha.
En
2009 los Boppers sacan su álbum Vibrations, editado en CD con carcasa de
plástico de esas modernas. Curiosamente The Vibrations fue un nombre usado por
los Boppers años atrás.
En
2012, con ocasión del 35º aniversario del grupo, publican otro disco en directo
At The Hop! - Live At Akkurat, publicación de uno de los conciertos que dieron
en ese local de Estocolmo.
En
2015 aparece, como publicación digital, Rare And Unreleased - Tracks From The
Past, que recoge material raro y algunas canciones inéditas del período
2002-2014.
Y en
2017 Los Boppers conmemoran su 40º aniversario (aún vigente) con la publicación
de un disco disponible en CD y también en LP de vinilo (el primero en 25 años),
y para cuyo título pidieron sugerencias a sus fans a través de facebook etc. y
finalmente titulado Great Kicks! (40 Years And Still Boppin’ - 1977-2017), que
incluye, junto a nuevas versiones de algunos de sus éxitos, nuevas canciones.
En
cuanto a la discografía de Peter Jezewski en solitario, tenemos además de aquel
LP y CD de 1988 titulado Pop, lo siguiente: Peter & The Chiefs, CD de 1994,
Swedish Gold, de 1996, el CD-EP con 4 canciones de Peter Jezewski & The
Boogie Machine, de 2001, el CD Hearts On Fire de 2003. En 2004 apareció junto a
los Boppers etc, en el ya mencionado CD Happy Birthday - 50 Years Of
Rock'n'Roll. De 2010 es el CD doble Friends Connection, de Peter Jezewski &
Friends, algo más de la mitad de cuyas canciones son duetos. En 2012, coincidiendo
con el 35º aniversario de los Boppers, se publica Back In 57, CD-Single cuya
bonita canción es un homenaje a 1957, año en el que nació él (como Mats) y a la
música (celestial) que se podía escuchar en aquellos tiempos del Rock &
Roll, y canción que ya había interpretado, a dúo, en televisión un año antes. En 2013 aparece el
doble CD Be Bop A Luba, grabado en directo el año anterior, cuando Peter ya
estaba inmerso en el espectáculo y gira de mismo nombre. En ese año y el
siguiente se publican varios CD-Singles digitales, y en 2015 se edita en CD y
también en vinilo de 12 pulgadas Back To The 50’s. En 2016 publica el CD Be Bop
A Luba Vol.2, en directo, como la primera entrega. Y en 2017, celebrando el
mencionado 40º aniversario, se publicó Best Of 40 Years, 1977-2017 - From The
Boppers To Be Bop A Luba, un CD doble y repleto de canciones, incluyendo
material ya publicado anteriormente, nuevas versiones de algunos éxitos, y
nuevas canciones. Todo estos, y algunos otros CD-Single etc. componen la
discografía de Peter Andrzej Jezewski.
Además
de conciertos, colaboraciones, juntos o en solitario, con otros artistas y
proyectos, etc. a todas las publicaciones de The Boppers y de Peter Jezewski
mencionadas, hay que sumarle Singles, CD-Singles, EPs, y LPs publicados, extra-oficialmente,
(algunos con material exclusivo) por la Bop Records de Jacobo Ferrer.
Pido disculpas anticipadas
por si me he equivocado en el algún nombre, fecha o dato, y por las posibles
omisiones.
Emiliano “Rocky
Monroe” (31 de Enero de 2018)
Llegó el día de los BOPPERS
Mañana, sábado 14 de Abril de 2018, será el gran día, ya está aquí la fecha señalada en el calendario y en la vida de muchos para volver a ver o, más bien, para disfrutar por primera (y posiblemente única) vez de los Boppers en directo, en persona.
Habrá que hacer el pequeño o gran esfuerzo físico, económico o lo que sea menester, para llenar alma y espíritu de unas de las sensaciones rockanroleras más bonitas e inolvidables que algunos podemos tener … Ya se sabe: “Se acercaron a mí, lo sé, y en un momento en que me descuidé se quedaron con mi corazón, y no sé cuál es la razón” ...
No sé si acompañará el clima, si la salud será la mejor, si el ambiente será maravilloso, etc. pero lo cierto es que la gran cita es en Madrid, sala Sol, calle Jardines, continuando después en otro local muy cercano (Wurlitzer Ballroom), y empezando incluso hoy mismo, y continuando mañana al mediodía, con celebraciones y fiestas pertinentes en la capital de España.
Me consta que para los Boppers este viaje, este concierto, este gran acontecimiento, generado y cuidado por los Rockersaurios, es muy especial (“We really look forward to come back to Spain on Saturday”), entre otras cosas, porque, a pesar de la distancia, el idioma, el paso del tiempo, etc. les han llegado, a lo largo de los años, pruebas feacientes e inequívocas de lo admirados e importantes que fueron en nuestro país.
Todo tiene que salir tan bien como la ocasión se merece. Como ya escribí, es una excusa perfecta para reunirse después de mucho tiempo, para saludar a gente que sólo se conoce por internet, para recordar, para rockanrolear, y para sonreír. Nadie estará sólo, porque aparte de la sala abarrotada (ya no quedan entradas), a cada uno nos acompañarán, en el corazón y en el recuerdo, inolvidables compañeros de fatigas que, por una razón u otra, no podrán estar.
En las fotos, días u horas después, se verán pocos teenagers rebosantes de frescura, sonrisas y chulería rockera, pero estarán, estarán dentro de cada uno de nosotros, que un día, ya lejano, nos emocionamos a rabiar, bailamos a tope, y nos peinamos nuestros jóvenes tupés, escuchando Tick Tock, y dimos gracias al destino por poder tener entre las manos uno o varios discos de The Boppers, esos maravillosos rockanroleros y doowoperos suecos que tan felices y especiales nos hicieron sentir, los mismos, que junto a otros queridos y ya míticos grupos, cantantes y discos nos enseñaron tantas cosas deliciosas.
¿Que por qué de todo esto? Pues, aunque quizás haya quien no lo entienda, porque hemos crecido con ellos, porque hemos envejecido con ellos, porque nos sentimos jóvenes en parte gracias a ellos, y porque moriremos escuchándolos, sintiéndolos y recordando el 14 de Abril de 2018.
Y porque, pase lo que pase … nunca dejaremos de bopear gracias a los BOPPERS.
Emiliano Rocky Monroe (13-Abril-2018)
¡VIVAN LOS BOPPERS!
Iba a empezar diciendo que me lo soñé todo y tal y cual, pero es que nunca he tenido, y jamás tendré, un sueño tan colosal, y además ¿sabes qué? fue algo muchas veces soñado (por muchos), perooo que se hizo deliciosa realidad. Y éste que escribe estuvo allí.
Al final, claro que fui a la capital de España, a su Gran Vía, sus calles Fuencarral o Montera, repletas, a las 4 y media de la tarde, de gentes, y hostales, de toda edad y y condición. Incluso la lluvia ¡como debe ser! respetó tan histórica fecha. Como, más tarde, los Boppers dijeron desde el escenario: “Nos han dicho que hemos traído la primavera a España”. Pues sí … y muchas más cosas.
Minutos después de quedar con mi amigo Antonio (sin ti esto no habría salido tan bien, mil gracias), pasamos por la calle Jardines nº3, y en ese preciso momento, llegan unos coches de los que empieza a salir gente, y yo le digo: ¡Oye, que son ellos! … Hello Ingmar, hi Kenneth, welcome BACK to Spain, entre más saludos y sonrisas, y entonces el cosquilleo que produce la emoción cuando se cruza con el nerviosismo se convirtió en pura dicha, al escuchar “hello Emiliano”, mientras un sonriente Mats me estrechaba la mano (no me acuerdo de habérsela soltado, jejee). Llegaban a la prueba de sonido acompañados de Carmen, Sejo, Miru y algunos “pluriempleados” Rockersaurios más, a quienes esperaba el gran Piru (quien por cierto tenía nuestras entradas), para seguir agasajando a los ilustres invitados con amabilidad y ricos productos “typical Spanish”.
En la comitiva que había recogido del aeropuerto, y llevado al hotel, a los visitantes suecos, también venía alguien que horas antes se había sumado a la fiesta desde Barcelona, mi viejo amigo y compañero de correrías rockanroleras, Javi (Fran Rivera), ¡qué alegría que hayas estado también en esta cita, tú que tantos grandes conciertos has vivido a lo largo de los años en diferentes lugares. Como bien has escrito: “¡quién iba a decirnos en el 81 que un día veríamos a los Boppers!” (¡Ojalá no sea la última vez!)
Un sentido recuerdo para los amigos que no pudieron estar, y otro muy especial para quienes, como nuestro Chene, o Ville “Tick Tock” Wallen, sólo pudieron contemplar todo esto desde el cielo, y desde los corazones de los 400 asistentes.
Estando tomando una cerveza en un cacho bar vimos pasar a los salmantinos y tupetudos Juanlu y Michel, que tampoco quisieron perderse la ocasión, lo mismo que otros como Santi, Helen, Felix, o la pequeña gran Marta, que ahora vive en Madrid, y, por supuesto, Isma y Cristina.
Siguiente encuentro emocionante: la llegada de mi querido y admirado Roberto (de Tennessee) y Milagros, como siempre elegantemente ataviados, y (como siempre) tiernamente pendientes de un servidor ¡Gracias! Por cierto de todo esto podría acabar saliendo una gira Boppers/Tennessee (¡sería lo más!).
La emoción iba en aumento, y por allí iban apareciendo más y más rockanroleros de veteranos tupés y rockanroleras de bellos trajes, co-protagonistas de lo que ya se presumía una historia inolvidable.
Y no eran sólo los fantásticos rockers de Madrid, sino también gente llegada de infinidad de sitios, entre otros: Galicia, Castellón, Málaga, Barcelona, Murcia, Toledo, Ciudad Real, Jaen, Ávila, Segovia, León, Salamanca, Valladolid (un saludo Isa, Víctor, Jose B. Laura y los demás, nos vemos pronto otra vez ¿no?) ¡Uf! sinceramente no me esperaba que tanto personal de tantos lugares acudiera a este concierto, pero, así sucedió, el destino es lo que tiene.
Fue un gustazo volver a ver, y en tan estupenda ocasión, a Mario, Jose Luis, Marcos, Alberto, Jesús, Sonsoles y Chema, Dieter (gracias por tus sabios consejos), Mayte Gilda (más joven cada día), Rosa (más guapa que nunca), una espléndida Ary (no sabes cómo agradezco y lo que me dijiste y tus abrazos). En fin, y a todos los que mi cabeza ahora no me deja recordar (cuando caiga editaré esto)
;)
Y fue un verdadero placer poder por fin saludar personalmente a Juanma Despiadado, Manuel Caeiro, Mariano de la Orden, Óscar Orozco (qué pena que no estuviera Marisol, un beso desde aquí), Pedro García, Pedro Arroyo, Enrique Padial o Amtry Peter (tenía muchas ganas de conocerte). Por cierto todos me parecéis más jóvenes en persona que en las fotos etc.
Mención muy especial y cariñosa para el inefable Rafa y para Mayte. Nadie mejor que vosotros para disfrutar de un concierto de los Boppers en Madrid, ¡se dice pronto! ¿eh?
Perdonadme, por favor, unos y otras, por todas esas conversaciones (entre)cortadas en medio de un sentimental barullo de emociones, saludos y movimientos.
Puntuales, a las 9 y media, aparecieron los Crockets, con sus envidiables chaquetas rojas con solapas negras (recordando a los primeros Boppers) para ofrecer un concierto, de tan sólo 40 minutos, pero rebosante de energía, entusiasmo y rock and roll. Hay que verlos más veces, personalmente me encantan los grupos así, y no soy el único en reconocer su buen hacer sobre el escenario de la sala El Sol.
Sala que seguía llenándose y llenándose hasta que llegó el ansiado momento. Javi Faraón (¡qué mejor maestro de ceremonias que alguien presente en aquel primer concierto y visita a España en Abril de 1980!) nos presentó a ¡THE BOPPERS!
Desde el minuto uno, o antes, ya se notó un público entregado a unos artistas igualmente rendidos ante una concurrencia de lo que acabaría siendo, según sus propias palagras, “algo que no vivían desde hace más de 30 años”. Los vídeos dan fe de ello, aunque vivirlo “in situ” ponía, literalmente y sin parar, la carne de gallina.
Si una canción te llegaba a lo más hondo, la siguiente más, y tema tras tema se iba creando algo mágico, apoteósico y antológico. Las caras de los Boppers decían incluso más que sus sentidas palabras. Canciones de todas las épocas y discos, clásicos rockanroleros coreados de principio a fin por centenares de asistentes en éxtasis, que no podíamos parar de sonreír, cantar y aplaudir a rabiar.
En más de una y de dos canciones me giraba para guiñar el ojo a e intercambiar sonrisas con unos u otros amigos por la cantidad de cosas que hacía revivir el tema en cuestion.
Hicieron las delicias de todos canciones como At The Hop, I Wonder Why, Duke Of Earl, Little Darlin’, Get A Job, Runaround Sue, Do You Love Me, Rock & Roll Age, When You Dance, Surfin’ Bird, Under The Boardwak, Sumertime Blues, Back To The Hop o Dancin’ To The Rock’n’Roll Music ... además de algunos de sus grandes éxitos de los 90 como Jeannie’s Coming Back o Gonna Find My Angel y algunas canciones del último y conmemoratico disco, como Two Fools In Love, Bring Me Down o Do You Wanna Bop.
Más, Dame Más Amor, esa maravilla de canción de los Boppers en español no podía faltar, aunque muchos creían que sí, al no estar Peter J. en el grupo desde hace tiempo. Y ¡cómo no! nos hizo vibrar como nunca.
Do That Boppin’ Jive me hizo sacarme mi chupa, para mostrar en alto a público y músicos lo que tiene bordada por detrás (desde la visita de los Boppers a Fuengirola, también en Abril, hace 12 años), o sea, el legendario lema y título de mítico LP: Keep On Boppin’.
Carmen (¡qué mejor nombre y mujer!) hizo acto de presencia sobre el escenario durante una de las canciones, para dejar claro a los Boppers que estaban en España, en Madrid. Por cierto, muchas gracias, entre otras cosas, por esa rockersauria acreditación que me regalaste al final.
Uno de los momentos álgidos fue mirar a la derecha durante una de las últimas canciones y ver a los Rockersaurios, con sus inconfundibles chaquetas, brincando como niños y más felices que en el 80 y algo.
Goodnight Sweetheart, precedida de la igualmente a cappella Happy To See You Again, pusieron la guinda y punto final a un concierto, que, aun sabiendo a la hora que debía terminar, se nos hizo corto, pero que saboreamos a tope y que, sobre todo, será imposible de olvidar.
No recuerdo haber visto antes a tanta gente junta, sonriente y feliz tras un concierto, cuyas canciones acababan de pasar a formar parte de lo mejor de sus vidas, por motivos obvios para casi cualquiera que esté leyendo estas líneas.
Tampoco me acuerdo de haber vivido antes una reunión así, con tanta gente conocida, (sólo parte en persona), a quienes saludar afectuosamente, ni tantos cariñosos abrazos recibidos, y, sorprendentemente, tantos comentarios de agradecimiento por parte de desconocidos deseosos de mostrarme su afecto, cosideración y reconocimiento por lo que un servidor ha ofrecido o escrito en internet a lo largo del tiempo. Gracias de corazón a tod@s, porque me hicistéis sentir alguien muy querido e importante, y sobre todo alguien cuya labor y forma de expresarse os ha proporcionado musicales e interesantes momentos dichosos en vuestras vidas.
Madrid es Madrid, es especial (a este españolito de provincias siempre le fascinó y sobrepasó a la vez). Aunque no la conozco bien, tiene algo que otras ciudades no tienen, y me parece que eso, en lo que rodea al Rock & Roll también se nota, se ve, se siente. Y, como bien suele decirse, doy fe de que se cumplió lo de “de Madrid al cielo”.
La música continuó a cargo del gran Ito (gracias por tus cariñosas palabras en nombre de los Rockersaurios, y tus besos ¡jee!) Y, tras muchos autógrafos y fotos con unos pacientes Boppers, la fiesta continuó en la Wurlitzer Ballroom, que bien hizo honor a su nombre, gracias a la fantástica música proporcionada por el D.J. Cocran (a quien se lo agradecí), y a los bailes de unas y otros a quienes, esta vez, no pudieron unirse mis piernas. Ya movieron el esqueleto por mi, por ejemplo Desi y el gran Javi (una alegría volver a verte, amigo, y gracias por hacer la foto que, desde hace 6 años, ilustra mi facebook, aunque quizás ha llegado la hora de cambiarla por otra, la tomada por David, gracias por tu regalo, por cierto, igual que sinceramente agradezco el bonito obsequio de Isa y Luis, que, como un amable Víctor, un exultante José Manuel, y otros tennesseemaníacos amigos, no quisieron perderse el gran acontecimiento.
Well, it’s three o’clock in the morning, you know I hate to go ... Tal como dice la canción, a las 3, cuando, tras una mala elección de bebida, mi estómago se unió a las agujetas (no precisamente de color de rosa), me fui, no sin antes despedirme, entre otros de los Boppers, que continuaron degustando … la noche madrileña.
Esta vez no hubo “lágrimas en mi almohada”, todas se derramaron a un metro del escenario, y por culpa de la enorme emoción y el sentimental peso de los recuerdos. Una noche más que ideal para dejar de lado preocupaciones, tonterías y pesadillas.
Un millon de gracias Rockersaurios ¡os habéis salido! Apostasteis tan fuerte como valientemente … pero ganasteis. No fue facil, pero fue un éxito descomunal, que os merecéis. Un abrazo especial, Sejo, por tus llamadas y por todo.
Para redondear la ocasión, y al menos en lo que yo viví, muy de agradecer es la ausencia de falsos postureos, absurdos protagonismos, miradas envidiosas o actuaciones interesadas.
Enhorabuena a todos los que no quisisteis perdéroslo. La vida nos unió, en una noche imperecedera, a unos cientos de elegidos para la historia de los Boppers, del Rock and Roll en España, y de los conciertos más apasionantes. Yo, casi 48 horas después sigo flipando tanto o más que en los momentos más significativos de mi vida. Aunque iba mucho más tranquilo o menos expectante que otras veces, todo se convirtió, incluso más que en un ataque de emoción y una gran inyección de energía, que también, en un súper regalo imborrable que el destino me tenía reservado, sin que yo tuviera ni idea.
Impagables las miradas de Mats e Ingmar y las sonrisas cómplices de Kenneth desde la bateria (y más moreno incluso que los demás, no en vano venían de un crucero), y muy bien a los coros, como Surjo, a quien fue estupendo verle, al bajo, por primera vez.
No dejéis de ver y de proporcionar fotos y videos de una cita tan impresionante. No os perdáis a esas “Bopperettes” dándolo todo desde las primeras filas, empezando por Eva, que tenía justo a mi lado. En las paradas de I Wonder Why se escucha a un servidor gritar “we love you!” … la mayor y más merecida verdad que he dicho nunca.
Por último, el beso más grande para vosotras y vosotros, que, sin haber estado, os alegráis leyendo esto, que deseasteis que saliera como salió, que con ilusión lo comentaréis, y que tan cariñosa y generosamente me acompañáis día tras día en esto del facebook.
Si alguna vez, en algún lugar, alguien ve a unos legendarios suecos que, con más edad que cabellera, aún hacen por lucir sus rockanroleros tupés, y ofrecen conciertos tan históricos, por favor, besadles los pies de mi parte, y la de muchos otros … ¡¡Son los Boppers!!
Tienen que volver, alguien tiene que hacerlos regresar, porque, como los enamorados, Boppers never say good-bye.
God bless you!
Emiliano Rocky Monroe (16-Abril-2018)